martes, 15 de diciembre de 2009

“Estamos con la profunda preocupación de una larga sequía”





El presidente Álvaro Uribe se trasladó a Copenhague, donde participará en la Cumbre del Cambio climático.

Uno de los salones donde se lleva a cabo la Convención del Cambio Climático, en Copenhague (Dinamarca).



De acuerdo con el presidente Álvaro Uribe, “Colombia ha sustraído del comercio, por razones ambientales, el 40 por ciento del territorio. El 52 por ciento de nuestro territorio está en selva. Mantener esta selva, protegerla, es nuestro gran compromiso en materia de contribución para evitar los efectos desastrosos del cambio climático”.

“Colombia tiene casi un 11 por ciento de su territorio en reservas. Esta es una gran carta de presentación ante la comunidad ambiental del mundo. Estamos haciendo una inversión enorme, a través de Ecopetrol, para actualizar nuestras refinerías y reducir de manera esencial las partículas de azufre en la gasolina. Un altísimo porcentaje de la energía que genera nuestra Patria es energía hidroeléctrica. El mundo puede tener la certeza de que nuestro avance en biocombustibles tiene dos restricciones: no puede ser a expensas de la seguridad alimentaria ni se puede destruir un milímetro cuadrado de selva”, agregó el Jefe de Estado.

El mandatario también se refirió a los esfuerzos de Colombia por reducir las emisiones a través de la construcción de obras de transporte masivo. “Colombia está construyendo sistemas de transporte masivo en nueve ciudades. Ir haciendo el tránsito del transporte individual al transporte masivo es fundamental para reducir emisiones. Y tenemos otras ciudades que están empezando, con el apoyo del Gobierno en un 70 por ciento”.

Esta es la alocución del presidente Álvaro Uribe Vélez sobre la Convención del Cambio Climático en Copenhague:

“Compatriotas: la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Copenhague está obligada a darle una respuesta seria a las nuevas generaciones del planeta.

Nuestro país es un país que ha sido cuidadoso en el tema. Poco daño hace, se perjudica muchísimo, realiza un programa ambiental esforzado, y además está dispuesto a nuevas tareas. Colombia, por cada punto del Producto, produce 250 toneladas de emisiones; en América del Sur, 280; en el mundo el promedio es superior a 400 toneladas de emisiones por cada punto del Producto.

En nuestra Patria nos podemos perjudicar enormemente, ya lo advertimos, con el cambio climático. En los últimos años hemos sufrido severos inviernos, inundaciones gravísimas, y ahora estamos con la profunda preocupación de una larga sequía.

Nosotros tenemos grandes riesgos en la Colombia insular, en nuestras costas, en nuestros picos nevados; grandes riesgos en nuestra agricultura. Poco contribuimos a las emisiones, comparativamente. Mientras le aportamos al Producto del mundo el 0,5 por ciento, a las emisiones le aportamos menos: el 0,37. Pero mucho, mucho, nos perjudicamos.

Colombia ha sustraído del comercio, por razones ambientales, el 40 por ciento del territorio. El 52 por ciento de nuestro territorio está en selva. Mantener esta selva, protegerla, es nuestro gran compromiso en materia de contribución para evitar los efectos desastrosos del cambio climático.

Hemos avanzado en temas como Familias Guardabosques, a fin de enfrentar el gran enemigo de la selva que es el narcotráfico. En este Gobierno han sido vinculadas 90 mil familias, compatriotas rurales, que anteriormente estaban en el narcotráfico y han sido vinculados como Familias Guardabosques. Asumen el compromiso de mantener unas áreas libres de droga; al mismo tiempo de supervisar la recuperación de la selva destruida. Son supervisados por Naciones Unidas, y el Estado colombiano les hace un pago. Vamos a presentar este programa como un programa bien importante para ser masificado, a fin de proteger la selva en todo el planeta.

Gobiernos anteriores caminaron por el buen derrotero de entregar cantidades muy importantes de nuestra tierra a comunidades indígenas. Este Gobierno lo ha continuado; también a comunidades de compatriotas afrocolombianas. Ellos protegen bien la selva, protegen bien los nacimientos de agua, son celosos en materia de protección de los recursos naturales.

Colombia tiene casi un 11 por ciento de su territorio en reservas. Esta es una gran carta de presentación ante la comunidad ambiental del mundo. Estamos haciendo una inversión enorme, a través de Ecopetrol, para actualizar nuestras refinerías y reducir de manera esencial las partículas de azufre en la gasolina. Un altísimo porcentaje de la energía que genera nuestra Patria es energía hidroeléctrica. El mundo puede tener la certeza de que nuestro avance en biocombustibles tiene dos restricciones: no puede ser a expensas de la seguridad alimentaria ni se puede destruir un milímetro cuadrado de selva.

Colombia está construyendo sistemas de transporte masivo en nueve ciudades. Ir haciendo el tránsito del transporte individual al transporte masivo, es fundamental para reducir emisiones. Y tenemos otras ciudades que están empezando, con el apoyo del Gobierno en un 70 por ciento.

Y si a eso sumamos aquellas que están hoy en la parte de elaboración de sus proyectos, podríamos decir que, además de las nueve ciudades que construyen sistemas de transporte masivo, hay otras diez ciudades que están empezando con el tema.

La Sierra Nevada de Santa Marta, para citar uno de nuestros santuarios ambientales, estaba controlada por la coca, la guerrilla narcotraficante, el paramilitarismo narcotraficante. Hoy se ha recuperado bastante.

Nos habíamos comprometido a construir nueve pueblos para las comunidades indígenas, a fin de que nuestros compatriotas indígenas de la Sierra puedan asumir con calidad de vida todo lo que es la tutela ambiental de nuestra Sierra Nevada. De los nueve pueblos, ya hemos construido siete.

Colombia ha hecho un gran esfuerzo, pero le vamos a pedir al mundo que el esfuerzo de todos tiene que ser superior. Quien pide, tiene que aportar. Nosotros estamos dispuestos a hacer nuestro aporte. Este es un tema no ya de cuantía menor; este es un tema de saber qué planeta se le va a legar a las nuevas generaciones.

Por eso los países desarrollados tienen que hacer el mayor esfuerzo en materia de reducción de emisiones. Y nosotros estamos dispuestos a apoyar ese tema, y también estamos dispuestos a no quedarnos atrás en materia de superiores esfuerzos. Buenas noches”.
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domingo, 6 de diciembre de 2009

Indígenas de todo el mundo divulgan vídeos sobre el cambio climático



Grupos de indígenas divulgaron una serie de vídeos donde reflejan los problemas que causan el cambio climático.








Grupos de indígenas de todo el mundo divulgaron una serie de vídeos creados por comunidades de países en vías de desarrollo en donde reflejan los problemas existenciales que, a su juicio, les está causando el cambio climático.

Las grabaciones, que conforman una colección titulada "Conversaciones con la Tierra", se hicieron con la ayuda de la organización no gubernamental californiana Christensen Foundation.

El grupo distribuyó en siete comunidades de Suramérica, África, Asia y Oceanía cámaras de vídeo, equipos informáticos y otros materiales para su producción.

Por su parte, Nick Lunch, director de la ONG InsightShare, explicó a Efe que esa experiencia es ahora "una poderosa herramienta con la que las comunidades de todo el mundo han expresado los problemas y preocupaciones que les origina el cambio climático".

Añadió que el proyecto, que se presenta en el marco de la conferencia contra el cambio climático de la ONU de Copenhague, comenzará la semana que viene, también ha servido como "un proceso educativo y para aumentar la conciencia de la comunidades".

Estos pueblos indígenas tienden a culparse por los cambios medioambientales, como las sequías o la desaparición del hielo, o a interpretarlos como un "castigo" de la Tierra "por abandonar sus formas tradicionales de vida", observó Lunch.

Pero "Conversaciones con la Tierra", continuó, ha ayudado a pueblos indígenas de Samoa, Guinea Nueva Papúa, Alaska, Perú, Panamá, Kenia, Camerún y Filipinas a entender que sus problemas ni son únicos ni están provocados por sus acciones sino por las de los países industrializados.

Francisca Angélica Canchumani Ricse, una chamán quechua de la localidad peruana de Cochas, en Huancayo, explicó a Efe cómo en los Andes peruanos el hielo está desapareciendo paulatinamente, lo que, a su vez, está causando escasez de alimentos.

"Mis abuelos me decían que el hielo es la vida. Pero el ambiente está secándose en las montañas de Cochas. Todo está ensuciado con plásticos, lleno de basura. No hay comida", declaró Canchumani Ricse en entrevista telefónica desde Copenhague, a donde viajó con otros indígenas que participaron en la creación de los vídeos.

Su hija, Irma, recibió capacitación en la producción y edición de vídeos a través de computadoras portátiles gracias a la ayuda de InsightShare y, ahora, ella enseña a otros miembros de su comunidad a usar esa tecnología.

"Las cámaras eran para que reflejasen los efectos del cambio climático en sus comunidades. Ahora están utilizando los equipos para documentar sus tradiciones" señaló Lunch.

En Camerún, por ejemplo, los propios indígenas se han trasladado a lugares remotos para documentar en vídeo, y así preservar, las distintas expresiones y tradiciones culturales, puntualizó el activista.


EFE CANALCLIMA.com
elespectador.com

El turno de Copenhague


El Espectador presenta, a partir de este domingo y hasta el 18 de diciembre, una completa cobertura de las negociaciones que se llevarán a cabo en la capital de Dinamarca en pro de un nuevo acuerdo mundial frente al calentamiento global.

Los bomberos luchan contra las llamas en el distrito industrial de Mangoula, 30 kilómetros al oeste de Atenas, Grecia.


¿Hay científicos que niegan la existencia del cambio climático? ¿Qué es el efecto invernadero? ¿Ya se ven y se sienten los efectos del calentamiento global? ¿Cuáles van a ser los impactos en el futuro? ¿Cómo se verá afectada Colombia?

El ex ministro Manuel Rodríguez Becerra, junto con Henry Mance, se dieron a la tarea de responder estas y otras preguntas en el libro Cambio climático: lo que está en juego, que fue presentado esta semana. Se trata de una guía útil y didáctica que permite entender en profundidad un fenómeno que afectará la vida de toda la humanidad a lo largo del siglo XXI.

A partir del lunes los lectores de El Espectador encontrarán en la página web www.elespectador.com, así como en el periódico impreso, reportes de nuestro enviado especial Pablo Correa a la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Copenhague (Dinamaraca). Líderes de 192 países buscarán un nuevo acuerdo para evitar que la temperatura del planeta supere los dos grados centígrados, umbral que para los científicos marca el límite entre un planeta sostenible y el comienzo de una catástrofe global.

¿Qué tan seguros estamos del fenómeno del cambio climático?

Una evidencia científica internacional abrumadora señala que desde 1750 el planeta está experimentando un calentamiento neto, y que durante el presente siglo continuará calentándose como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero, en particular las procedentes del consumo de petróleo y carbón. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, la temperatura del planeta aumentó 0,74ºC en el período 1906-2005. Si continuamos en el camino actual, el incremento adicional podría estar entre 1,1 y 6,4ºC.

¿Qué es el efecto invernadero y cuáles sus consecuencias?

Casi la mitad de la radiación solar que llega a nuestra atmósfera penetra la superficie de la Tierra, mientras el resto es reflejada y devuelta al espacio. La energía solar que alcanza la Tierra calienta el suelo y los océanos, que a su vez liberan calor en forma de radiación infrarroja. Los gases de efecto invernadero, provenientes principalmente de la quema de combustibles fósiles y la deforestación, impiden que parte de esa radiación producida por la Tierra regrese al espacio. El efecto de esto es el calentamiento de la superficie del planeta.

¿Cuáles son las fuentes humanas de los gases de efecto invernadero?

Las concentraciones de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso han aumentado considerablemente desde mediados del siglo XVIII, época del inicio de la Revolución Industrial. El CO2 es el gas que más ha impactado el calentamiento global y se produce por el consumo de combustibles fósiles y la deforestación. El metano se genera por actividades agropecuarias, como el cultivo de arroz (descomposición de las aguas de inundación) y la cría de ganado (la descomposición de las heces). El óxido nitroso se deriva del uso de agroquímicos.

¿Hay científicos que niegan la existencia del cambio climático?

US Competitive Enterprise Institute, The Advancement of Sound Science Coalition, George C. Marshall Institute son algunas de las instituciones que niegan el calentamiento global. Sin embargo, la revista Science analizó toda la literatura sobre el cambio climático entre 1993 y 2003 en las publicaciones más importantes y no se encontró uno sólo, entre los más de 900 libros revisados, que respaldara a los escépticos.

¿Quién apoya a los escépticos?

Entre 1998 y 2005, 43 organizaciones recibieron US$16 millones de Exxon Mobil, la petrolera más grande del mundo, con el fin de que controvirtieran y desprestigiaran los hallazgos científicos sobre el calentamiento global. En 2006, The Union of Concerned Scientists acusó a Exxon Mobil de desarrollar las mismas tácticas utilizadas por la industria del tabaco para refutar el vínculo del cigarrillo con el cáncer de pulmón.

¿Ya se ven y se sienten los efectos?

Sí. En 2003, cerca de 35.000 europeos, la mayoría de Francia, España e Italia, fallecieron como consecuencia de una ola de calor que agravó enfermedades ya existentes. Según la Organización Mundial de la Salud, el cambio climático causa aproximadamente 150.000 muertes por año. El aumento de la intensidad de los huracanes, los períodos extremos de sequía o lluvias torrenciales forman parte también de los diferentes impactos que estamos viviendo cotidianamente y que podrían llegar a la extinción masiva de las especies.

¿Cuáles son las amenazas para Colombia?

Zonas de la región Andina recibirán hasta 30% menos de lluvia, lo cual producirá escasez de agua. Se afectaría la capacidad hidroeléctrica nacional, obligando a diversificar fuentes de energía. Se esperan más eventos extremos. Entre 1998 y 2007 se registraron 3.809 inundaciones, que afectaron 27 departamentos. San Andrés perdería el 17% de su territorio y la Costa colombiana cerca de 500.000 hectáreas. Podríamos ver un aumento en los casos de malaria y dengue. El 78% de los picos nevados desaparecerán. Disminuirían entre 1 y 3% los suelos para cultivos.

¿Es demasiado tarde para hacer algo?

No. Aun cuando se ha perdido tiempo en enfrentar el cambio climático, todavía se puede evitar una catástrofe y transformar la economía en una de bajo impacto.

¿Ya contamos con la tecnología para reducir las emisiones requeridas?

Sí. La humanidad ya posee el conocimiento científico y técnico, así como el know how industrial para satisfacer las necesidades energéticas del mundo en los próximos 50 años. Dos científicos de la Universidad de Princeton propusieron 15 estrategias para tener un mundo menos contaminante. Estas son algunas: aumentar la eficacia de los carros, reemplazar termoeléctricas por plantas a gas, triplicar la energía nuclear, aumentar 50 veces la energía eólica, aumentar 700 veces la energía solar, capturar y almacenar el CO2 en plantas de hidrógeno, producir hidrógeno para carros, incrementar la producción de etanol 50 veces y eliminar la deforestación.

¿Cuánto costaría frenar el cambio climático?

Según el Informe Stern costaría 1% del PIB Global. Esto significa US$1.000 millones. El costo de no hacer nada ascendería a 5% del PIB Global.

¿Qué se espera de Copenhague?

Hay incertidumbre sobre si el acuerdo referente a la reducción de emisiones será en términos legales una extensión del Protocolo de Kyoto (firmado en 1997) o se forjará un nuevo pacto. Lo cierto es que los países intentarán definir una meta de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, el apoyo financiero que recibirían para mitigar las consecuencias del cambio climático, si habrá o no un fondo global para la adaptación, cómo se dará la transferencia de tecnologías limpias y mecanismos para proteger los bosques.

Los negociadores colombianos

El pasado jueves, el ministro de Ambiente, Carlos Costa, explicó la posición de Colombia en las negociaciones de cambio climático. Costa dijo que el país contribuye sólo con el 0,37% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, pues cuenta con un sistema energético relativamente limpio ya que el 75% de la energía del país proviene de hidroeléctricas.

“Colombia se compromete a no ‘carbonizar’ su economía y a proteger la Amazonia, labor por la que es reconocida a nivel internacional gracias a su visión clara y de largo plazo en materia de conservación. Igualmente, se compromete a reducir emisiones con apoyo financiero procedente de fuentes multilaterales, bilaterales y propias”, aseguró Costa.

¿Convencerán a EE.UU.?

Estados Unidos es el mayor emisor de gases de efecto invernadero, pero se negó a ratificar el Protocolo de Kyoto en 1997. Desde entonces la comunidad mundial lo ha presionado para que se comprometa a combatir el cambio climático, pues ningún esfuerzo será suficiente hasta que el país del norte se sume a los acuerdos.

La semana pasada la administración de Obama anunció que podría reducir las emisiones el 17% para el año 2020 frente a los niveles de 2005. Aunque se trata de un progreso, muchos líderes mundiales siguen considerando que la posición de EE.UU. es muy tibia. En contraste, Europa ha dicho que podría reducirlas entre 25 y 30%.
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jueves, 3 de diciembre de 2009

Cerebros reprogramados






El “aprendizaje científico”, en el que se aplican los conocimientos de la neurología en la educación, ha beneficiado a más de dos millones de niños en 40 países.

Ian Creese es psicólogo de la Universidad de Cambridge. En la actualidad es investigador de la U. de Rutgers.



Perro viejo no aprende trucos nuevos. Eso decían los abuelos y esa fue la idea que defendieron a lo largo del siglo XX buena parte de los psicólogos y neurólogos. En todos los libros de medicina se planteaba que las personas nacían con un número determinado de neuronas que a lo largo de la vida iban muriendo.

Mientras saborea la segunda taza de café colombiano, el neuropsicólogo Ian Creese dice que por suerte las cosas comenzaron a cambiar hacia los años 70. Por aquella época, cuando él adelantaba un doctorado en la Universidad de Cambridge, aparecieron las primeras pruebas de que el cerebro era un órgano bastante más maleable y dinámico de lo que se creía.

Aunque los estudios de Creese se enfocaban en los neurotransmisores, sustancias químicas que sirven de mensajeras entre las neuronas y su papel en enfermedades como la esquizofrenia, seguía muy de cerca los avances en otras áreas de la neurología. Por ejemplo, estaba al tanto de lo que sucedía en la Universidad de California, donde Michael Merzenich, quien había inventado el implante coclear, dedicaba sus energías a demostrar cómo cambiaba el cerebro cada vez que aprendía una nueva tarea.


Tampoco era ajeno a lo que en la misma Universidad de Cambridge investigaba Paula Tallal. La joven estudiante de psicología experimental, y que con los años se convertiría en su esposa, comprobaba que los problemas de aprendizaje de muchos niños estaban relacionados no con una menor capacidad mental sino con un problema auditivo. Tallal desarrolló con ayuda de un sintetizador de sonidos un método para mejorar las habilidades lingüísticas de los pequeños.

En una conferencia en 1993, en la que coincidieron Paula Tallal, Michael Merzenich y otro neurocientífico, Bill Jenkins, surgió la idea de crear un software para entrenar cerebros. El programa se bautizó Circus Sequence. La motivación no era otra que poner al servicio de la educación los nuevos conocimientos sobre el cerebro que surgían en los laboratorios. Más adelante crearían la empresa Scientific Learning.


Tras los primeros experimentos con niños en la Universidad de Rutgers salieron a flote las ventajas. Cuando los resultados se socializaron en la revista Science en 1995 y el New York Times publicó una reseña del trabajo de estos investigadores, los teléfonos de la Universidad de Rutgers colapsaron. Más de 20.000 personas llamaron solicitando información.


Ian Creese, quien no abandona sus investigaciones en enfermedades mentales, esquizofrenia y Alzheimer, comparte con su esposa Tallal el interés por aplicar nuevos conocimientos de las neurociencias a los salones de clase. Esta semana visitó Bogotá invitado por la empresa Brain Fitters y dictó una conferencia sobre “aprendizaje científico” en el Colegio Nueva Granada.

¿Qué descubrimientos en neurología podrían ayudar a los maestros a mejorar la enseñanza?

Enfatizaría en tres cosas. Primero, que ahora entendemos mejor el desarrollo normal del cerebro en los niños. Sabemos que hasta los últimos años de la adolescencia, hasta los 21 ó 22, el cerebro está continuamente madurando. Que la corteza prefrontal responsable de tareas como tomar decisiones es muy inmadura hasta esa época. La segunda área importante es entender la plasticidad del cerebro, qué tanto puede cambiar. Creo que la gente no aprecia los cambios que se pueden producir. Los humanos podemos construir nuevas memorias toda la vida y aprender nuevas tareas. Se ha demostrado que en ciertas áreas del cerebro se forman nuevas neuronas y muchas cosas pueden afectar ese proceso, sobre todo el estrés. La tercera cosa es que se debe controlar el nivel de dificultad de la tarea según el individuo.

¿Pero cómo aplicar eso a la enseñanza?


Para aprender una nueva tarea es importante repetirla una vez tras otra, recibir retroalimentación cuando se hace bien y medir el nivel de dificultad según cada persona, en otras palabras, individualizar la educación.

¿A qué se refiere con la neuroplasticidad?

Es la capacidad de adaptación. En el cerebro tenemos zonas especializadas en distintas tareas, pero sabemos, por ejemplo, que si uno queda ciego, parte de la corteza visual puede comenzar a asumir tareas de la corteza auditiva. Esto significa que si un niño tiene problemas con la lectura podemos aprovechar esa neuroplasticidad para ayudarlo.

¿Se pueden reprogramar los cerebros de los niños con dificultades de aprendizaje?

La cuestión es que la mayoría de niños con dificultades de lectura tienen un problema no con la visión sino con la decodificación de los sonidos. Puedes utilizar sintetizadores de sonidos para que los niños aprendan a distinguir gradualmente un sonido de otro.


Hoy se habla mucho de la educación en la primera infancia. ¿Por qué es tan importante?

Un bebé empieza con nada y al año ya ha aprendido un número de palabras en su idioma materno. Estamos comenzando a entender cómo lo hacen. Por ejemplo, en español hay sonidos que no tenemos en inglés. La b y la p son diferentes. Cuando un bebé nace tiene la posibilidad de discriminar todos los sonidos, pero durante los primeros meses restringe lo que puede escuchar. Se refuerzan unos sonidos y va perdiendo la posibilidad de distinguir otros.


¿Cree que los fármacos para potenciar habilidades cerebrales son un camino seguro?


Creo que ensayaremos muchas cosas y mostrarán beneficios. Pero todas las drogas tienen efectos adversos porque ninguna es específica. Todos los neurotransmisores son compartidos por diferentes áreas, así que si necesitas mejorar un área vas a influir en otras.


¿En el éxito académico qué porcentaje se debe a genética, a cultura y a la educación?

La respuesta es que cualquiera se puede beneficiar de un buen ambiente sin importar su genética. El ambiente es determinante para que cada uno desarrolle sus mejores habilidades. Y para hacer eso debes individualizar la enseñanza. Eso es lo más importante. Diría que porque no optimizamos los escenarios de aprendizaje no llevamos a los estudiantes a su máximo potencial.

Más allá de los logros académicos muchos problemas se relacionan con la educación emocional...

Es un tema muy crítico. Porque si un estudiante no tiene un buen desempeño, se deprime, se avergüenza. En las prisiones para adolescentes más del 50% tienen problemas de aprendizaje que podrían ser tratados para evitar consecuencias en su comportamiento.

¿Quiere decir que la competencia entre estudiantes no es buena?

El conocimiento se construye por pequeños pasos. Recompensar hacia el final del año escolar incrementa la motivación, pero no refuerza el proceso de aprendizaje de cada persona.

Pero individualizar la educación es muy costoso.

El aprendizaje científico (scientific learning) es caro pero puede imaginar que en el futuro, cuando se desarrollen más los programas, se podrá optimizar. Y serán más económicos y disponibles por internet.

¿Cómo le va en exámenes a los estudiantes que tienen el método?

Cerca de dos millones de niños lo han usado en 6.000 escuelas y se han visto los beneficios en diferentes estudios.

¿Qué es exactamente lo que se aprenden con ‘scientific learning’?

Hay muchos programas. Toda una serie. Uno se enfoca en los procesos del área temporal del cerebro, para discriminar los sonidos y aumentar el nivel para detectar ciertas frecuencias. Hay una serie para formar el cerebro en diferentes etapas. Unos sirven para desarrollar una segunda lengua. Todos usan los mismos principios de repetición, adaptación individual, refuerzo y gratificación.

La gente suele decir que usamos sólo el 5% de nuestro cerebro. ¿Hay algo de verdad en esta afirmación?

(Risas) Usamos todo el cerebro todo el tiempo.

¿Qué tanto sabemos del cerebro?

Cuanto más aprendemos más cuenta nos damos de lo poco que sabemos. Diría que toda la próxima generación de neurocientíficos tendrá trabajo.

Si tuviera en sus manos el cerebro de Albert Einstein, ¿qué cree que hallaría?

Nunca encontraríamos nada distinto porque las conexiones entre las neuronas, que se ven tan estáticas en los libros, en realidad son dinámicas. La complejidad de esas interacciones es enorme.

Pablo Correa EL ESPECTADOR

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Centrales eléctricas virtuales



Permitirían aprovechar mejor las energías renovables y su generalización entre los consumidores.



Las energías renovables crecen año tras año como alternativa ecológica a los combustibles fósiles y para hacer frente al cambio climático. Pero hay un elemento poco conocido que podría detener su progreso: las redes eléctricas no están preparadas para aprovecharlas al máximo.

Una posible solución, de sencilla aplicación tecnológica, podría llegar con las denominadas "centrales eléctricas virtuales". Diversas empresas y centros de investigación internacionales, entre ellos varios españoles, trabajan en su desarrollo.El concepto de Central Eléctrica Virtual (VPP) consiste en integrar las fuentes de energía distribuida en la red eléctrica.

La agregación permite que estos recursos se puedan utilizar de forma semejante a una planta convencional de generación de energía. La diferencia radica en que la planta virtual hace operar a esas instalaciones de manera optimizada para obtener un beneficio, tanto económico como técnico, adicional.

El sistema podría aunar la generación eléctrica de centrales de cogeneración, estaciones de aerogeneradores o instalaciones solares para que funcionen como una sola central.

Las ventajas económicas y ecológicas son considerables: se gana en eficiencia (no se desperdicia tanta energía como si estas instalaciones se utilizaran por separado) y se aporta flexibilidad a la operación del sistema.Los consumidores también podrían beneficiarse de esta tecnología.

La ley obliga a las empresas eléctricas a comprar la energía producida en las instalaciones renovables domésticas.Sin embargo, una red eléctrica poco flexible podría limitar el número de productores potenciales entre los consumidores.

Las Centrales Eléctricas Virtuales podrían contribuir a la integración de las energías renovables en la red eléctrica. De esta forma, se permitiría incrementar el número de consumidores capaces de producir energía renovable en los próximos años.Las centrales eléctricas virtuales tienen además otras ventajas.


La disponibilidad de información en tiempo real de medidas de tensión, corriente, potencia, etc. incrementa la resolución de diversas herramientas y aplicaciones de los despachos de control. En caso de producirse una sobrecarga, cortes de suministro u otra situación que deje a los equipos fuera de rango, proporciona un instrumento de control más para solventar o mitigar el problema.

En cuanto a sus inconvenientes, una VPP implica que todos sus elementos tienen que adaptarse y cambiar las prácticas en uso por otras. Por un lado, los operadores de la red de distribución y transporte tienen que integrar al agregador (nuevo agente encargado de gestionar los diversos recursos de generación e, incluso, de consumo) dentro de sus relaciones y procesos, ya que se constituye como un proveedor más de servicios.Para el distribuidor es un cambio muy importante, porque deja de operar redes pasivas y pasa a gestionar redes de distribución eléctrica activas.

Por otro lado, hasta ahora, las instalaciones industriales con cogeneración operan de manera independiente ligadas a un proceso industrial. La producción de energía eléctrica es un subproducto que les reporta ingresos, pero no es su negocio principal. Este hecho dificulta un cambio de filosofía de gestión.

El coste de la inversión necesaria para la puesta en marcha de este sistema dependería del alcance, del tipo de control y del número de equipos. En la mayor parte de los casos sólo sería necesario un sencillo y barato equipo de comunicaciones, debido a que los elementos de control ya se encuentran disponibles en las instalaciones de generación.


Consumer Eroski CANALCLIMA.com
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Buscan tecnología capaz de llegar a los fondos marino



Investigadores trabajan en identificar tecnologías que contribuyan a mejorar el conocimiento del medio marino.

Investigadores de nueve instituciones científicas españolas trabajan en identificar las tecnologías robóticas e instrumentales que puedan contribuir a mejorar el conocimiento del medio marino y conseguir, según la directora del Centro Tecnológico Naval y del Mar de Murcia, Noelia Ortega, que el océano deje de ser un elemento "tan desconocido como el cosmos".

El Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Gobierno de Murcia promueven, en un emplazamiento de la costa de Cartagena aún por determinar, el futuro Observatorio Oceanográfico Costero, una infraestructura que nace para dar respuesta, por una parte, a la creciente necesidad de tecnologías para la gestión del medio ambiente marino y, por otra, al interés de empresas navales y pesqueras por nuevos desarrollos tecnológicos.

En declaraciones a EFE, Noelia Ortega ha dicho que, para la puesta en marcha del Observatorio, han convocado a los investigadores más relevantes en tecnología oceanográfica y naval de España para darles a conocer las líneas de investigación del futuro centro, y conseguir de ellos desarrollos tecnológicos capaces de llegar a los fondos marinos y obtener de éstos información.

De hecho, para la directora de este centro tecnológico, el interés y las líneas de actuación del Observatorio Oceanográfico Costero son tan multidisciplinares como el propio conocimiento del mar puesto que de sus corrientes, su orografía y sus presiones, entre otros elementos, se pueden extraer conclusiones para la física, química, biología, medio ambiente o la meteorología.

El futuro Observatorio Oceanográfico Costero de Murcia (OOCMUR) tiene un presupuesto de 600.000 euros, que aportarán a partes iguales las administraciones estatal y autonómica, y es uno de los tres grandes proyectos científico-técnicos que promueve el Gobierno murciano, junto a la Plataforma de Investigación en Recursos Hídricos.

También cuenta con la colaboración del Ministerio de Ciencia, y el Instituto Mixto de Investigación en Alimentos Vegetales, éste en colaboración con el CSIC.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el pasado marzo una resolución del ministerio de Ciencia e Innovación en la que se elegía la Comunidad de Murcia para ubicar el Observatorio Oceanográfico, y se decía de él que será una instalación para el desarrollo tecnológico de aplicación a la observación del océano, y al estudio de la ecología y biología de los ecosistemas y organismos marinos.

A raíz de esta resolución, el Centro Tecnológico Naval y del Mar de la Comunidad Autónoma inició un proyecto de colaboración con las Universidades de Murcia y Politécnica de Cartagena para definir las líneas de investigación de la futura instalación.

Ahora, según ha explicado a EFE Noelia Ortega, los investigadores murcianos han requerido al Centro Tecnológico Naval y del Mar, situado en el Parque Tecnológico de Fuente Álamo, que convoque a los mejores investigadores en tecnología oceanográfica y robótica subacuática para contrastar sus conocimientos y determinar qué tipo de instrumentales pueden empezar a emplearse en la costa murciana para conocer mejor el mar.

A este foro, según fuentes del Centro Tecnológico Naval y del Mar, han asistido junto a profesores de las dos universidades públicas murcianas, investigadores del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y de las universidades de Islas Baleares, Cádiz y Gerona, y Politécnicas de Cataluña, Madrid y Valencia.

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