domingo, 6 de diciembre de 2009

El turno de Copenhague


El Espectador presenta, a partir de este domingo y hasta el 18 de diciembre, una completa cobertura de las negociaciones que se llevarán a cabo en la capital de Dinamarca en pro de un nuevo acuerdo mundial frente al calentamiento global.

Los bomberos luchan contra las llamas en el distrito industrial de Mangoula, 30 kilómetros al oeste de Atenas, Grecia.


¿Hay científicos que niegan la existencia del cambio climático? ¿Qué es el efecto invernadero? ¿Ya se ven y se sienten los efectos del calentamiento global? ¿Cuáles van a ser los impactos en el futuro? ¿Cómo se verá afectada Colombia?

El ex ministro Manuel Rodríguez Becerra, junto con Henry Mance, se dieron a la tarea de responder estas y otras preguntas en el libro Cambio climático: lo que está en juego, que fue presentado esta semana. Se trata de una guía útil y didáctica que permite entender en profundidad un fenómeno que afectará la vida de toda la humanidad a lo largo del siglo XXI.

A partir del lunes los lectores de El Espectador encontrarán en la página web www.elespectador.com, así como en el periódico impreso, reportes de nuestro enviado especial Pablo Correa a la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Copenhague (Dinamaraca). Líderes de 192 países buscarán un nuevo acuerdo para evitar que la temperatura del planeta supere los dos grados centígrados, umbral que para los científicos marca el límite entre un planeta sostenible y el comienzo de una catástrofe global.

¿Qué tan seguros estamos del fenómeno del cambio climático?

Una evidencia científica internacional abrumadora señala que desde 1750 el planeta está experimentando un calentamiento neto, y que durante el presente siglo continuará calentándose como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero, en particular las procedentes del consumo de petróleo y carbón. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, la temperatura del planeta aumentó 0,74ºC en el período 1906-2005. Si continuamos en el camino actual, el incremento adicional podría estar entre 1,1 y 6,4ºC.

¿Qué es el efecto invernadero y cuáles sus consecuencias?

Casi la mitad de la radiación solar que llega a nuestra atmósfera penetra la superficie de la Tierra, mientras el resto es reflejada y devuelta al espacio. La energía solar que alcanza la Tierra calienta el suelo y los océanos, que a su vez liberan calor en forma de radiación infrarroja. Los gases de efecto invernadero, provenientes principalmente de la quema de combustibles fósiles y la deforestación, impiden que parte de esa radiación producida por la Tierra regrese al espacio. El efecto de esto es el calentamiento de la superficie del planeta.

¿Cuáles son las fuentes humanas de los gases de efecto invernadero?

Las concentraciones de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso han aumentado considerablemente desde mediados del siglo XVIII, época del inicio de la Revolución Industrial. El CO2 es el gas que más ha impactado el calentamiento global y se produce por el consumo de combustibles fósiles y la deforestación. El metano se genera por actividades agropecuarias, como el cultivo de arroz (descomposición de las aguas de inundación) y la cría de ganado (la descomposición de las heces). El óxido nitroso se deriva del uso de agroquímicos.

¿Hay científicos que niegan la existencia del cambio climático?

US Competitive Enterprise Institute, The Advancement of Sound Science Coalition, George C. Marshall Institute son algunas de las instituciones que niegan el calentamiento global. Sin embargo, la revista Science analizó toda la literatura sobre el cambio climático entre 1993 y 2003 en las publicaciones más importantes y no se encontró uno sólo, entre los más de 900 libros revisados, que respaldara a los escépticos.

¿Quién apoya a los escépticos?

Entre 1998 y 2005, 43 organizaciones recibieron US$16 millones de Exxon Mobil, la petrolera más grande del mundo, con el fin de que controvirtieran y desprestigiaran los hallazgos científicos sobre el calentamiento global. En 2006, The Union of Concerned Scientists acusó a Exxon Mobil de desarrollar las mismas tácticas utilizadas por la industria del tabaco para refutar el vínculo del cigarrillo con el cáncer de pulmón.

¿Ya se ven y se sienten los efectos?

Sí. En 2003, cerca de 35.000 europeos, la mayoría de Francia, España e Italia, fallecieron como consecuencia de una ola de calor que agravó enfermedades ya existentes. Según la Organización Mundial de la Salud, el cambio climático causa aproximadamente 150.000 muertes por año. El aumento de la intensidad de los huracanes, los períodos extremos de sequía o lluvias torrenciales forman parte también de los diferentes impactos que estamos viviendo cotidianamente y que podrían llegar a la extinción masiva de las especies.

¿Cuáles son las amenazas para Colombia?

Zonas de la región Andina recibirán hasta 30% menos de lluvia, lo cual producirá escasez de agua. Se afectaría la capacidad hidroeléctrica nacional, obligando a diversificar fuentes de energía. Se esperan más eventos extremos. Entre 1998 y 2007 se registraron 3.809 inundaciones, que afectaron 27 departamentos. San Andrés perdería el 17% de su territorio y la Costa colombiana cerca de 500.000 hectáreas. Podríamos ver un aumento en los casos de malaria y dengue. El 78% de los picos nevados desaparecerán. Disminuirían entre 1 y 3% los suelos para cultivos.

¿Es demasiado tarde para hacer algo?

No. Aun cuando se ha perdido tiempo en enfrentar el cambio climático, todavía se puede evitar una catástrofe y transformar la economía en una de bajo impacto.

¿Ya contamos con la tecnología para reducir las emisiones requeridas?

Sí. La humanidad ya posee el conocimiento científico y técnico, así como el know how industrial para satisfacer las necesidades energéticas del mundo en los próximos 50 años. Dos científicos de la Universidad de Princeton propusieron 15 estrategias para tener un mundo menos contaminante. Estas son algunas: aumentar la eficacia de los carros, reemplazar termoeléctricas por plantas a gas, triplicar la energía nuclear, aumentar 50 veces la energía eólica, aumentar 700 veces la energía solar, capturar y almacenar el CO2 en plantas de hidrógeno, producir hidrógeno para carros, incrementar la producción de etanol 50 veces y eliminar la deforestación.

¿Cuánto costaría frenar el cambio climático?

Según el Informe Stern costaría 1% del PIB Global. Esto significa US$1.000 millones. El costo de no hacer nada ascendería a 5% del PIB Global.

¿Qué se espera de Copenhague?

Hay incertidumbre sobre si el acuerdo referente a la reducción de emisiones será en términos legales una extensión del Protocolo de Kyoto (firmado en 1997) o se forjará un nuevo pacto. Lo cierto es que los países intentarán definir una meta de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, el apoyo financiero que recibirían para mitigar las consecuencias del cambio climático, si habrá o no un fondo global para la adaptación, cómo se dará la transferencia de tecnologías limpias y mecanismos para proteger los bosques.

Los negociadores colombianos

El pasado jueves, el ministro de Ambiente, Carlos Costa, explicó la posición de Colombia en las negociaciones de cambio climático. Costa dijo que el país contribuye sólo con el 0,37% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, pues cuenta con un sistema energético relativamente limpio ya que el 75% de la energía del país proviene de hidroeléctricas.

“Colombia se compromete a no ‘carbonizar’ su economía y a proteger la Amazonia, labor por la que es reconocida a nivel internacional gracias a su visión clara y de largo plazo en materia de conservación. Igualmente, se compromete a reducir emisiones con apoyo financiero procedente de fuentes multilaterales, bilaterales y propias”, aseguró Costa.

¿Convencerán a EE.UU.?

Estados Unidos es el mayor emisor de gases de efecto invernadero, pero se negó a ratificar el Protocolo de Kyoto en 1997. Desde entonces la comunidad mundial lo ha presionado para que se comprometa a combatir el cambio climático, pues ningún esfuerzo será suficiente hasta que el país del norte se sume a los acuerdos.

La semana pasada la administración de Obama anunció que podría reducir las emisiones el 17% para el año 2020 frente a los niveles de 2005. Aunque se trata de un progreso, muchos líderes mundiales siguen considerando que la posición de EE.UU. es muy tibia. En contraste, Europa ha dicho que podría reducirlas entre 25 y 30%.
elespectador.com


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